5 trucos infalibles para acentuar correctamente

Acentuar las palabras en castellano puede parecer fácil. Pero hasta los que escribimos a diario tenemos nuestros momentos de duda. Aquí te muestro unos sencillos trucos que me han acompañado desde la infancia y que me han ayudado muchísimo para no cometer errores comunes en la acentuación.

Si eres de los que dudan a la hora de colocar una tilde, debo decirte que no eres el único. Acentuar correctamente es algo que o lo aprendes desde pequeño y no lo olvidas nunca, o sentirás inseguridad por siempre.

Hoy quiero ayudarte con cinco pequeños trucos, reglas de mnemotecnia que apliqué yo misma cuando estaba en la escuela y que aún hoy me sirven para esos momentos de incertidumbre cuando estoy escribiendo.

No te sientas mal repasando conceptos de la primaria. Digamos que hace ya un tiempo de eso y en ese entonces eran más importantes otras cosas como salir al patio a jugar o lograr que te viera el/la compañerito/a del pupitre de al lado ;).

Hoy, cuando ya te hartaste de patear pelotas o jugar con muñecas y aprendiste bien el arte de conquistar, es momento de repasar las reglas de acentuación, para que —ahora sí—  se queden grabadas a fuego en tu memoria.

Antes de comenzar: Todas las palabras llevan acento

Sí, aunque suene extraño, debo empezar por decir que todas las palabras del castellano llevan acento, porque el acento es la fuerza que le ponemos a una sílaba; esta es la llamada sílaba tónica.

Toda palabra, dicha por separado, sola y sin otras que la acompañen y le den sentido, son palabras tónicas. Es decir, a cada una debemos darle fuerza en alguna sílaba para poder pronunciarla.

Ahora bien, cuando las palabras comienzan a juntarse para escribir una frase u oración que tenga sentido, algunas palabras pierden su fuerza para dársela a otras y formar esa hermosa melodía que es la lengua española. Es por eso que encontrarás el término “palabras átonas”, aunque en mi opinión, solo deberíamos hablar de “sílabas átonas”, que son, repito, aquellas que no llevan fuerza en la pronunciación.

A mí me cuesta aceptar que al decir la frase “el perro me mordió”, el artículo el y el pronombre personal me sean palabras átonas, aunque sea cierto que en el contexto, pierden fuerza de pronunciación al estar acompañadas de palabras más fuertes.

Puedes o no estar de acuerdo conmigo, pero si quieres saber más sobre las palabras átonas —si convenimos que existen— puedes leer este artículo.

No todos los acentos son iguales

Bien. Avanzamos y la cosa comienza a complicarse porque, si no fuera complicado, no estaría escribiendo este post, ni tú leyéndolo.

Si bien todas las palabras de nuestro idioma tienen una sílaba tónica en la que ponemos la fuerza, no todas están claramente identificadas con la tilde, o sea, con este símbolo (´) que nos atormenta, pero que es el que nos da pistas inequívocas de dónde debemos poner la fuerza en las palabras.

Existen, entonces, diferentes tipos de acento:

El acento prosódico: no se escribe, pero se pronuncia. En la frase que acabo de escribir, analicemos palabra por palabra y definamos dónde están los acentos prosódicos:

«No se escribe, pero se pronuncia». No, en la «o» y se, en la «e», obviamente. Pero lleva su acento prosódico en la «e» y pronuncia, en la «u».

Y aquí va mi primer truco, porque a veces no somos capaces de reconocer a simple vista en cuál sílaba estamos poniendo la fuerza de la voz:

TRUCO #1: Lee la palabra en voz alta y con exageración, ve separándola en sílabas y poniendo fuerza en cada una de las vocales que contenga. Esto funciona solo si lo dices en voz alta y marcas la fuerza con mucha intención. Así lo notarás.

Veamos un ejemplo muy fácil: la palabra silla. Si le ponemos la fuerza en la primera vocal sonará correctamente, pero si la ponemos en la última vocal, sonará como algo que no existe.

Un par de ejemplos un poco más complicados: haz la prueba con la palabra acentuar: Acentuar, Acentuar, Acentuar. ¿Cuál es la vocal que pronuncias con más fuerza? La última «a», ¿cierto? Ahora haz otra prueba con la palabra correctamente: correctamente, correctamente, correctamente, correctamente, correctamente. Aquí tenemos muchas vocales para probar. ¿En cuál se siente la mayor fuerza? Sin duda, en la primera «e».

El acento ortográfico: es el que pronunciamos y, además, escribimos con la tilde. El truco para saber en cuál sílaba colocarla, es el mismo que mencioné anteriormente. La vocal que suene más fuerte, es la que debe llevar la tilde.

El acento diacrítico: también se escribe, pero en este caso, la tilde sirve para diferenciar dos palabras que se escriben igual, mas tienen usos o significados distintos. Por ejemplo: que/qué, de/dé, tu/tú, aun/aún, mas/más y muchos otros que, gracias a la tilde, cumplen funciones distintas dentro de las oraciones..

Dicho esto, podemos pasar a lo que realmente nos ocupa en este artículo: cómo acentuar correctamente las palabras, en este caso, con acento ortográfico o diacrítico.

¿Cómo acentuar correctamente las palabras?

Me perdonarás que siga refrescando temas de la primaria, pero es que son imprescindibles para acentuar correctamente y, créeme, hay muchas personas que lo han olvidado por completo.

  • Partamos del hecho de que existen palabras cortas, palabras largas y palabras muy largas.
  • Su extensión se mide por la cantidad de sílabas que tienen (monosílabas, bisílabas, trisílabas, polisílabas).
  • Cada sílaba se pronuncia en un solo golpe de voz.
  • Toda sílaba tiene una vocal. A veces dos (diptongo), y hasta puede tener tres vocales (triptongo), como por ejemplo: acariciáis o semiautomático.
  • Es en las vocales donde se pone la fuerza de la voz.

Entonces, es importante que sepamos separar las palabras en sílabas, porque de eso dependerá la correcta acentuación.

Esto se empieza a poner interesante.

Palabras agudas, graves y esdrújulas

No. No se trata de palabras enfermas, aunque por sus nombres, lo parezca.

Es la nomenclatura que le damos a las palabras en función de dónde le colocamos la tilde.

SIEMPRE contando desde la última sílaba hacia atrás, las palabras agudas son las que tienen el acento ortográfico en la última sílaba. Las graves (también llamadas llanas), lo llevan en la penúltima y las esdrújulas la llevan en la antepenúltima sílaba.

TRUCO #2: Esdrújula es una palabra esdrújula, porque lleva la tilde en la antepenúltima sílaba. Y ¿sabes qué? Antepenúltima y sílaba también son palabras esdrújulas laughing. Si memorizas esto,  podrás comparar cualquier palabra con estas y detectar si son palabras esdrújulas. Se trata simplemente de contar sílabas de atrás hacia adelante.

En la escuela nos decían que todas las palabras agudas terminadas en «s», «n» o vocal, llevan tilde. A mí se me hacía un pastel en la cabeza saber cuáles eran las palabras agudas. Así que me inventé el siguiente truco mnemotécnico:

TRUCO #3: Escoge un par de palabras fáciles que puedas memorizar. Las mías son mamá y también. Sé de memoria que llevan tilde en la última sílaba. Como terminan en vocal y en «n» respectivamente, entonces recuerdo inmediatamente la regla de que son agudas y que llevan tilde todas las que terminen «s», «n» o vocal.

OJO: las palabras monosílabas, aunque terminen en «s», «n» o vocal, no llevan tilde, salvo en casos en los que se use el acento diacrítico para marcar distintas acepciones (te/té, de/dé, mas/más, aun/aún, etc.).

Así como las vimos que las palabras agudas llevan tilde si terminan en «s», «n» o vocal, sucede exactamente lo contrario con las palabras graves:

TRUCO #4: Todas las palabras graves llevan tilde EXCEPTO las que terminan en «s», «n» o vocal. Es decir, si la fuerza está en la penúltima sílaba, entonces la regla a aplicar es opuesta a la anterior. Si memorizas una, automáticamente aprenderás la otra por contraposición.

Ejemplos: Cardumen, examen, imagen no llevan tilde porque son graves terminando en «n». Entonces, capaces, espacios no llevan tilde porque son graves terminando en «s». Armario, elefante, cuaderno no llevan tilde porque son graves terminando en vocal.

OJO: hay una excepción en palabras como geografía, quería, María y otras de similar estructura, que llevan tilde para romper el diptongo “ia”. Ya hablaremos de los diptongos en otro post, así como de los hiatos (¿por qué todo me suena a enfermedades en este artículo?)

Finalmente, ¡una fácil!

No todo tenía que ser tan complicado. Y he aquí una paradoja:

TRUCO #5: Las palabras más largas y complicadas son las más fáciles de acentuar correctamente. Toda palabra esdrújula o sobresdrújula, es decir, que tengan la fuerza natural en la antepenúltima sílaba o más atrás, SIEMPRE llevarán tilde.

Ejemplos: ecuánime, partícipe, matemáticas, cancerígeno, hábilmente, muéstramelo, tácitamente.

Toda regla tiene su excepción

Y ese es el gran problema de todo aprendizaje. El español tiene muchas reglas fáciles de memorizar, pero también tiene muchas excepciones que lo complican todo.

Ya te mencioné algunas más arriba, pero aquí va un repaso:

  • Los monosílabos no se acentúan. PERO hay algunos que sí, con acento diacrítico para diferenciarlos de otros que se escriben igual pero tienen diferente significado. Algunos de ellos son:

Tu/Tú

El/Él

Que/Qué

Quien/Quién

Cual/Cuál

Te/Té

De/Dé

Mi/Mí

Si/Sí

Se/Sé

Mas/Más

En otro post hablaremos a fondo de los acentos diacríticos.

  • Las palabras graves llevan tilde EXCEPTO si terminan en «s», «n» o vocal. PERO si terminan en «s» precedida por «p», entonces sí deben acentuarse. Ejemplo: bíceps, tríceps, fórceps.
  • Las palabras graves llevan tilde EXCEPTO si terminan en «s», «n» o vocal. PERO palabras como geografía, biología, quería, haría, moría, María, guía, etc., sí se acentúan, convirtiendo al diptongo (una sola sílaba) en un hiato (dos sílabas í-a) y por ello pasan a ser palabras graves.
  • Palabras como décimo, así, río, llevan tilde. PERO si se forma una palabra compuesta con ellas, pierden automáticamente la tilde. Ejemplo: decimoquinto,  asimismo, rioplatense.
  • Respecto a esta misma excepción, si la palabra compuesta incluye la terminación «-mente», se mantiene el acento en todos los casos. Ejemplo: frágilmente, cortésmente, mínimamente

 

La panacea: el diccionario

Ante la duda, consulta. Es el mejor consejo que siempre te daré para cualquier problema de escritura.

En cuanto al tema de acentuar correctamente, la solución siempre será el diccionario, sobre todo si es online. También podrás googlear directamente la pregunta y aparecerán múltiples resultados (no serás el único con esa duda); eso sí, cerciórate de que las fuentes sean serias y confiables.

Por último, como digo siempre: Word o cualquier procesador de texto que uses, no te subraya en rojo algunas palabras porque quiera agregar color a la hoja. Pon atención a lo que te marca y descubre qué es lo que estás escribiendo mal. En este sentido, confía más de las revisiones del Word que las de Google Docs, que todavía tiene serias deficiencias en su diccionario español.

Pero por favor, una vez más: ANTE LA DUDA, CONSULTA.

Antes de despedirme, te dejo un Bonus track uno de mis primeros post en Instagram y uno de los errores más comunes al escribir. Si logras memorizar y aplicar esto, formarás parte de mi #cruzadaporlaspalabras.

 

 

Ahora dime, ¿eres fatal con los acentos o te defiendes bien con ellos? ¿Crees que te servirán de algo los trucos que te mostré aquí? ¿Tienes algún otro que puedas compartir?

milenawetto.com

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